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Los cadáveres insepultos de internet: La adicción a la violencia y la lógica algorítmica.
En las plataformas digitales, los videos e imágenes de asesinatos se hallan a un parpadeo de distancia. Su amplia difusión garantiza toda clase de reacciones y acrecienta la incertidumbre. Este esquema, ya común en el mundo digital, levanta interrogantes cruciales sobre la adicción a las redes sociales, la manipulación de los usuarios y la implacable lógica de los algoritmos.
La realidad de la violencia, ya sea la guerra o la delincuencia cotidiana, encuentra un eco inmediato y descontrolado en las redes sociales. Casos recientes como el asesinato a puñaladas de la joven ucraniana Iryna Zarutska en un tren en Estados Unidos, o la trágica muerte de Esteban Yepes en Colombia tras negarle una moneda a su atacante, o incluso el asesinato del activista Charlie Kirk en un evento universitario, ejemplifican la facilidad con la que el horror se convierte en contenido viral. Hemos visto los clips de video, las noticias o los fotogramas de estas muertes en el incesante scroll.
Esta difusión descontrolada, un formato predilecto de los algoritmos, hace que muertes que en otro siglo o década pasada no nos habrían llegado, hoy exploten en el "comercio emocional de internet". El asesinato de Zarutska, por ejemplo, no se viralizó hasta que "lo privado pasó a ser público y el voz a voz de internet completó su efecto". En el anzuelo de reproducción-pausa-reproducción de un asesinato grabado, la muerte renace y se convierte en un mecanismo de repetición desaforada, agitador de la conciencia y la incertidumbre sobre nuestra propia mortalidad.
La Adicción: El Casino Tragagente de la Virtualidad
La constante exposición a estas imágenes no es un mero accidente tecnológico, sino una "apuesta empresarial de los dueños de estas máquinas de posteos teledirigidos." El ensayista francés **Bruno Patiño**, en su libro La civilización de la memoria de pez (2020), compara la dinámica de las redes sociales con la de las máquinas tragamonedas de los casinos.
Según Patiño, las redes replican la lógica de recompensa aleatoria de las tragamonedas para generar adicción y trastornos del comportamiento. La incertidumbre —de un posible gozo o sufrimiento, de ganar o perder, en la economía de la atención— produce una compulsión que se transforma en adicción. En este "casino tragagente de la virtualidad", acudimos a las pantallas para ver repetidas veces y enmudecidos la evidencia de que otros experimentan mayor gozo o sufrimiento.
El Parpadeo y el Cautiverio de la Imaginación
A nuestro cerebro le bastan apenas unos segundos (tres, cinco u ocho, según los expertos) para decidir si descarta o continúa viendo un video. Este tiempo, cazado por un parpadeo, nos encuentra aturdidos, confundidos, encantados o espantados, y, en última instancia, dominados por el relampagueo audiovisual.
En unas redes sociales carentes de filtro o ética, la exhibición de la muerte y la agonía masacra el sentido. La viralización de estos crímenes ha provocado reacciones extremas, como el resurgimiento del debate sobre la pena de muerte en Estados Unidos tras los arrestos de los victimarios de Zarutska y Kirk.
Apartar la vista de estas muertes expuestas, pero atiborradas de anuncios, invita a reparar en el esquema de deshumanización avivado en internet. Podemos evitar ser arrastrados por esta lógica y, en un acto de dignidad y compasión, intentar darle sepultura a los cadáveres reales de la virtualidad. Dejarlos a merced de la carroña digital, copiados, compartidos y republicados, nos sitúa peligrosamente cerca de quienes decidieron negociar con las almas y enterrar para siempre la compasión.
Fuente Kirvin Larios
Alarma Global: El 62% de los influencers no verifica la información que comparte en redes.
En la era de los creadores de contenido digital como fuente de información clave, una nueva encuesta de la UNESCO revela una preocupante falta de rigor: casi dos de cada tres influencers tienen serias dificultades para evaluar la credibilidad de lo que publican.
La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) ha revelado, a través de su estudio «Detrás de las pantallas», que la mayoría de los creadores de contenido con gran número de seguidores no realiza una verificación sistemática de la información que comparte. En un análisis global que encuestó a 500 "influencers" de 45 países, el 62% de los encuestados admitió tener dificultades para evaluar la fiabilidad de la información en línea.
La encuesta, el primer análisis global de las motivaciones y prácticas de estos creadores, desvela que muchos priorizan indicadores superficiales sobre la verificación rigurosa:
- El 42% utiliza como principal indicador el número de 'me gusta' y 'compartidos' que ha recibido una publicación.
- El 21% está dispuesto a compartir contenidos si les han sido transmitidos por “amigos de confianza”.
- El 19% se fía simplemente de la “reputación” del autor o editor original del contenido.
Riesgos legales y escasa colaboración
La investigación también subraya la desconexión entre los creadores y los medios de comunicación tradicionales, que son solo la tercera fuente de información (36,9%) para los influencers, por detrás de su propia experiencia e investigaciones.
Además, el estudio señala una alarmante falta de conocimiento sobre el marco regulatorio: el 59% de los creadores de contenido digital no estaba familiarizado o apenas había oído hablar de las normas internacionales relacionadas con las comunicaciones digitales. Esta laguna los expone a una inseguridad jurídica, arriesgándolos a procesos legales y condenas en algunos países.
Esta vulnerabilidad también se refleja cuando son víctimas: un tercio (32,3%) de los encuestados reportó haber sido objeto de discurso de odio, pero solo el 20,4% denunció el caso ante la plataforma.
La UNESCO lanza un curso global de verificación
Ante este panorama y en respuesta a la solicitud del 73% de los encuestados de recibir formación, la UNESCO se ha asociado con el Centro Knight para el Periodismo en las Américas (EE.UU.) para lanzar el primer curso de formación mundial dirigido a influencers.
El curso, que ya ha comenzado y está siendo seguido por 9000 personas de 160 países, tiene como objetivo dotar a los creadores de contenido de herramientas para:
- Buscar y evaluar la calidad de la información.
- Ser transparentes sobre sus fuentes.
- Identificar, desacreditar y denunciar la información errónea, la desinformación y el discurso de odio.
- Colaborar con periodistas para difundir información basada en hechos.
Esta iniciativa se enmarca en el esfuerzo más amplio de la UNESCO para combatir el aumento de la desinformación en línea, que en 2023 llevó a la Organización a publicar las primeras Directrices para la gobernanza de las plataformas digitales. El objetivo final es fortalecer el periodismo independiente y dotar a la ciudadanía de las habilidades necesarias para reconocer información fiable en el ecosistema digital.
Estudio revela que dos de cada tres empleados sufren sobrecarga tecnológica: por qué
El uso excesivo de plataformas digitales y la presión por estar siempre disponible generan ansiedad, estrés y desmotivación en trabajadores, un fenómeno que alerta la importancia de equilibrar productividad y bienestar.
La creciente dependencia de herramientas digitales en el ambiente laboral ha desencadenado una serie de efectos adversos sobre la salud mental y emocional de los trabajadores, según un reciente informe de Adaptavist.
El estudio realizado a 4.000 empleados de diferentes empresas de varias partes del mundo revela que el dos de cada tres empleados percibe que la tecnología ha impactado negativamente en su bienestar durante el último año, una cifra que pone de manifiesto la magnitud del fenómeno conocido como “sobrecarga tecnológica”.
Cuáles son las causas de este malestar tecnológico en los empleados
El informe identifica como principales responsables de este malestar: el uso simultáneo de múltiples plataformas, la proliferación de notificaciones y la frecuencia de las reuniones virtuales.
Esta exposición constante ha llevado a que el 30% de los encuestados admita sentirse desbordado, mientras que el 41% reconoce experimentar ansiedad o estrés por la presión de estar siempre disponible.
La llamada “presión por estar conectado” se ha intensificado, con un 19% de los trabajadores señalando que debe responder fuera de su horario habitual, lo que dificulta la desconexión digital y altera el equilibrio entre la vida profesional y personal.
Cómo afecta la sobrecarga tecnológica en mantener un trabajador en la empresa
El impacto de este estrés tecnológico no se limita al malestar emocional. Según el estudio de Adaptavist, uno de cada cuatro empleados ha buscado otro empleo como consecuencia directa de la sobrecarga tecnológica, y un 5% ha optado por abandonar su puesto.
La investigación subraya que el problema no reside únicamente en la cantidad de plataformas digitales, sino en la falta de formación y recursos de apoyo.
El 23% de los participantes reconoce sentirse agobiado por no contar con la ayuda necesaria para adaptarse a los nuevos sistemas, mientras que el 45% demanda más materiales de aprendizaje y el 41% solicita una capacitación constante para utilizar la tecnología de manera eficaz.
El informe advierte sobre una reducción en la autonomía laboral. En Reino Unido, uno de cada cinco trabajadores afirma sentirse presionado por la necesidad de demostrar productividad a través de métricas anticuadas y poco representativas, lo que incrementa la frustración y la sensación de vigilancia continua.
Qué dicen los expertos sobre esta tendencia en el sector productivo
En declaraciones recopiladas de El Confidencial, Neal Riley, director de innovación de Adaptavist, sostiene que “las compañías que logren evitar el agotamiento y la desconexión serán aquellas que pongan el foco en los factores humanos, promoviendo culturas laborales que equilibren la tecnología y el bienestar”.
Riley defiende que la solución no pasa por eliminar las herramientas digitales, está en fomentar una cultura corporativa que proteja la salud emocional y respete los límites personales.
Cuáles medidas pueden adoptar las empresas para frenar la sobrecarga tecnológica
Para contrarrestar el impacto, los especialistas en recursos humanos sugieren rediseñar las políticas internas y promover una cultura organizacional que ponga énfasis en el bienestar.
Entre las iniciativas más efectivas figura la reducción consciente del número de plataformas y canales digitales que utiliza cada grupo de trabajo. Esta racionalización permite a los empleados concentrarse en objetivos prioritarios y evitar la dispersión causada por continuos cambios de aplicación.
Además, se deben establecer reglas claras sobre la disponibilidad fuera del horario laboral, limitando el acceso a mensajes o reuniones virtuales fuera de ese marco.
El Parlamento Europeo ha impulsado el derecho a la desconexión, alentando a las compañías a respetar los horarios y a desarrollar manuales de buenas prácticas para los líderes empresariales.
De qué forma la formación y el apoyo emocional pueden marcar la diferencia
La inversión en programas de capacitación digital es otro recurso clave para que las plantillas puedan adaptarse a nuevos escenarios tecnológicos sin sentirse sobrepasadas.
Organizaciones que ofrecen formación continua otorgan a sus empleados herramientas para identificar funciones útiles, automatizar procesos y manejar mejor el volumen de información diaria.
Asimismo, el acceso a recursos de apoyo emocional y espacios de diálogo dentro de la empresa es clave. Iniciativas como sesiones de mindfulness, asesoría psicológica y canales de comunicación abiertos permiten que los empleados expresen sus inquietudes y reciban orientación especializada.
Fuente INFOBAE
Volver al papel: leer y escribir a mano estimulan el cerebro y mejoran el aprendizaje.
Ponen en valor el embalse «Boca del Río» desde una mirada turística.
Se trata de una propuesta desde el conocimiento científico para revalorizar un espejo de agua muy transitado, en beneficio de la preservación de su flora y fauna y la integración de la población como beneficiaria. Al trabajo lo llevó adelante la licenciada en Turismo, María Pilar Reinoso, investigadora de la Facultad de Turismo y Urbanismo (FTU) de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL).
El embalse «Boca del Río» se encuentra ubicado en la provincia de San Luis a ocho (8) kilómetros y medio de la localidad de Villa del Carmen. Parte de este espejo de agua es transitado por la ruta 1 y es un portal de acceso natural que tiene la Provincia para la mayoría de los transeúntes que viajan al centro turístico de la Villa de Merlo. Según explicó María Pilar, es uno de los embalses más importantes y naturalmente es un potencial turístico al encontrarse ubicado a la orilla de la ruta como atractivo.
La investigadora sostuvo que no estaba puesto en valor, e incluso en el momento de su creación se postuló como esencial para la protección de un recurso vital tan preciado en la zona del Chaco Seco (región semiárida), y a su vez para darle un valor turístico que aporte a toda la localidad y su entorno, «por eso también la importancia de preservar la flora y fauna que está en constante desarrollo».
Paralelamente, añadió que se trata de un escenario de desarrollo secundario para la vegetación porque ya tuvo sus distintos impactos con la misma creación del embalse. Antes, la ruta pasaba por donde está este espejo de agua actualmente, por lo que la zona ya cuenta con consecuentes alteraciones, pero al ser un reflejo acuático en una zona semiárida tiene una importancia ecológica grande y un valor turístico aún mayor para toda la región porque permitió el desarrollo de especies animales y vegetales, que eran escasas en la zona por la falta de agua.
La docente en Geografía Turística Argentina y de Estadística Descriptiva Aplicada de la FTU, explicó que junto a sus directores Pablo Perepelizin y Daniela Girolimetto, quienes se dedican al estudio de índices teledetectados y bioindicadores de cambios ecológicos por embalses de espejos de aguas artificiales, empezaron a trabajar en el tema haciendo foco en la importancia del lugar y en el análisis de su potencial que aún no estaba puesto en valor y que se encontraba relegado en agendas. «Vimos también la posibilidad de dejar una impronta a la hora de futuras acciones», remarcó.
Aporte social. Esta investigación principalmente beneficia a la sociedad desde el conocimiento y el cuidado de la naturaleza. También beneficia la economía regional del lugar porque Boca de Río genera un atractivo como espacio de esparcimiento, tiempo libre y de ocio, para la población aledaña a la localidad de Villa del Carmen. «Es nuestra intención que este estudio aporte también a la educación y concientización turística (…) Cualquier persona que se encuentre transitando la ruta puede disfrutar del embalse y de este modo involucrarse con la naturaleza del lugar (…) Creemos que con el aporte de diferentes técnicas de información, como son las señaléticas, se ayuda a cuidar más y mejor este espacio», concluyó.
En este desarrollo intervienen múltiples miradas científicas, que van desde la biología, cuidados del recurso hídrico, geolocalización, turismo, botánica, observación de aves, uso del suelo, áreas protegidas, recreación y turismo educativo.
Dato
Recientemente este trabajo fue seleccionado por la UNSL para representar a la Institución en un evento internacional de jóvenes investigadores organizado por la Asociación de Universidades Grupo Montevideo (AUGM), una red de universidades públicas, autónomas y autogobernadas de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay.
Fuente Noticias UNSL
Córdoba. El fuego no da tregua en la Quebrada del Condorito: ya quemó 6 mil hectáreas
Más de 110 personas continúan combatiendo el incendio forestal que se extiende desde hace seis días por el Parque Nacional Quebrada del Condorito, en plena Pampa de Achala, en las Sierras Grandes de Córdoba.
Hasta la mañana del miércoles, la extensión quemada, en su mayor de pastizal de altura, alcanza las 6.000 hectáreas, un numero que puede aumentar en las próximas horas.
Los equipos de trabajos incluye a bomberos voluntarios de diferentes cuarteles de la provincia, Plan Provincial de Manejo del Fuego, el Equipo Técnico de Acción ante Catástrofes (Etac) y de Parques Nacionales, y el despliegue de aeronaves con siete aviones hidrantes provinciales y nacionales, además de tres helicópteros.
La Dirección de Lucha contra Incendios Forestales y Emergencias (DlifyE) de la Administración de Parques Nacionales (APN) comunicó que este miércoles se combate un frente grande con focos activos en la sur del parque.
“Las condiciones empeoraron a consecuencia del cambio repentino en la dirección del viento, lo que activó una dinámica impredecible en la propagación del incendio. Y obligó al repliegue del personal ante el avance del fuego”, indicó.
En el sector, el viento sopla a 30 km con ráfagas de 50 a 70 km/h, y una humedad del 25% y con una temperatura de 25 grados.
Todos los recursos están puestos con el firme propósito de apagar las llamas que se iniciaron el viernes pasado a raíz de que un auto se prendió fuego y desde entonces se propagó a otros autos y al parque.
Las autoridades solicitan extremar los cuidados y evitar el uso del fuego en zonas rurales, especialmente en contextos de altas temperaturas y vientos intensos como los registrados en la región.
Fuente La Voz.